LA PIZARRA DIGITAL INTERACTIVA EN EL AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL.

Autor

Miguel Santos Arévalo

CEIP Doctor Caravaca, Castro del Río (Córdoba)

Resumen

La versatilidad y sencillez de la pizarra digital interactiva lo convierten en un recurso TIC idóneo para las aulas de Educación Infantil. Mediante diferentes modelos de actividades tratamos de ilustrar todo un abanico de posibilidades didácticas, ofreciendo algunas pautas y consejos sobre la organización de su uso por parte del profesorado.

Palabras clave

PDI, Educación Infantil, TIC.

 

 

 

Empezar la casa por el tejado

Recuerdo la primera ocasión en que asistí a la demostración de una pizarra digital interactiva. Ocurrió hace apenas 7 u 8 años en el CEP de Córdoba. Sencillamente, quedé hipnotizado. Me entusiasmó vislumbrar la enorme potencialidad didáctica que ofrecía aquel aparato para mi trabajo como maestro de infantil. Pero claro, aquel juguete era tan inasequible en aquel momento que tuve que conformarme con imaginármelo.

En la actualidad, no nos engañemos, sigue siendo un recurso inalcanzable para la mayoría de las aulas de infantil. Desde la administración se sigue apostando por medidas y recursos orientados a las edades en las que surge el fracaso escolar sin reparar en la importancia que tienen los primeros años escolares, como demuestran las más recientes investigaciones en neurociencia. No deja de sorprender que esta etapa educativa inicial haya quedado al margen en cuestiones tan relevantes como la incorporación de las TIC en la escuela o la normativa sobre competencias básicas.

Las aulas de infantil que disponen de medios tecnológicos -rincón del ordenador o pizarra digital, en el mejor de los casos- lo han conseguido fundamentalmente a través de las editoriales o de los desechos del propio centro.

La Educación Infantil sigue sin recibir el apoyo decidido y real (medios, recursos, ratio, normativa…) por parte de los responsables educativos. En el fondo, subyace la idea de que no es rentable la inversión en esta etapa inicial. Craso error: los cimientos son fundamentales para edificar una casa.

Pese a todo intuyo que un buen porcentaje de lectores puede plantearse cuestiones como: ¿para qué queremos una PDI en un aula de infantil? ¿es rentable un juguete tan costoso para unos niños tan pequeños?¿no sería un recurso desperdiciado?

Solemos relacionar la corta edad de estos niños y niñas con la inmadurez o incapacidad para realizar determinadas tareas de mayores, como si aún no estuvieran preparados para este tipo de actividades. Trataremos de argumentar lo contrario ofreciendo una visión general sobre lo que nos puede aportar una PDI en un aula de Infantil.

Por qué usar la PDI en Educación Infantil

El tiempo que empleamos en el uso de las TIC acompañado del incremento exponencial en el uso de internet han dado lugar a lo que llamamos Revolución Tecnológica o Sociedad de la Información. Este es un fenómeno incuestionable donde se desenvuelven y crecen nuestros alumnos y alumnas con total naturalidad: son los nativos digitales. Una escuela al margen de esta realidad es una escuela anacrónica.

Por sus características y su formato, la pizarra digital interactiva (PDI) es el recurso TIC más propicio para las aulas de infantil y nos ofrece nuevas y numerosas posibilidades educativas para el profesorado y el alumnado de esta etapa.

  • Es un recurso muy versátil que nos permite realizar actividades muy diversas o mostrar información en diferentes lenguajes (sonoro, icónico, multimedia, hipertextual…). Lo que es lo mismo, con la PDI podemos ver un vídeo, una imagen, consultar una web, escuchar un archivo sonoro, establecer una comunicación online o completar una actividad interactiva. Basta imaginar que en la PDI podemos realizar cualquier actividad que podamos hacer en un ordenador. Simplemente cambia el formato (el monitor por una pantalla gigante) y la forma de interactuar con él (el ratón por un puntero o el dedo).

  • Su manejo es sencillo. Se trata de un solo aparato que no requiere una gestión complicada. Cualquier docente con una mínima competencia digital no tendrá dificultades en usar la PDI y un buen número de aplicaciones y recursos digitales interactivos. La formación necesaria para su uso efectivo no requiere mucho tiempo ni esfuerzo. La PDI se adapta al desarrollo profesional del profesorado. El abanico de posibilidades didácticas que nos ofrece la PDI no depende del recurso en sí mismo, sino del profesorado que las usa, de sus conocimientos e imaginación.

  • El uso de la PDI motiva al alumnado. El formato de la PDI permite agrupar a todos los niños y niñas del aula en torno a la pantalla y centrar su atención en actividades llenas de color, sonido, movimiento e interacción. Las posibilidades multimedia e interactivas de la PDI acercan más la actividad escolar a la realidad vivida por un alumnado acostumbrado al mundo audiovisual e interactivo.

  • El uso de la PDI propicia la creatividad y la innovación entre el profesorado. Se ha demostrado que los docentes que usan de forma habitual la PDI acaban por realizar actividades innovadoras que aprovechan su potencialidad didáctica. La innovación no la aporta la tecnología, sino el uso que el docente hace de ella.

Resumiendo, podemos afirmar con rotundidad que la PDI es un recurso didáctico útil y eficaz para las aulas de infantil, que además facilita la iniciación en el uso de las TIC y la incorporación de nuevas prácticas educativas más motivadoras y acordes a los intereses de los pequeños.

Cómo organizamos el uso de la PDI

La incorporación de una PDI en un aula de infantil o en una sala de usos múltiples, supone una novedad que requiere ajustes en la organización del tiempo y el espacio, como ocurre con cualquier otro recurso novedoso que incorporamos. Si comenzamos a utilizar una PDI hay que tomar decisiones acerca de su uso por parte del alumnado y/o el docente: tiempos, espacios, agrupamientos, normas… Estas decisiones dependerán del nivel y número de alumnos y de los espacios de los que dispongamos.

La propia práctica nos irá indicando las pautas más adecuadas, pero apuntamos algunos criterios que pueden guiar estas decisiones:

  • La PDI, por su carácter interactivo, no es un recurso exclusivo para el profesorado. El verdadero valor didáctico y motivador lo aporta su uso por parte del alumnado. Si nos limitamos a usarlo como docentes estaremos limitando su potencial didáctico.

  • No podemos usar los recursos digitales sólo como premio para el alumnado que termina antes sus tareas escolares. Las TIC deben usarse con todo el alumnado de forma equitativa. Hay que organizar el uso de la PDI para que de forma periódica sea usada por todo el alumnado de la clase.

  • Debemos incorporar el uso de la PDI de forma paulatina y sin prisas, pero hay que evitar que sólo sea una actividad esporádica o extraordinaria. Hay que intentar que la PDI se incorpore en la práctica cotidiana de las aulas: el tiempo, los resultados, la seguridad en el manejo, el conocimiento de los diferentes recursos, nuestra propia competencia digital… nos irán permitiendo incrementar de forma paulatina el tiempo que dedicamos a este tipo de actividades.

  • Para el uso eficaz de la PDI es fundamental que conozcamos y usemos previamente los recursos o actividades que vayamos a utilizar. La improvisación puede depararnos dificultades o problemas técnicos inesperados. Es muy importante que hagamos un recorrido por las actividades previstas y valorar su utilidad atendiendo al currículo y las características de nuestros alumnos y alumnas. No se trata tan sólo de usar las TIC, sino de hacerlo con una intencionalidad educativa concreta.

  • Aconsejamos colocar la PDI en un lugar que permita visualizarla en condiciones óptimas desde cualquier parte del aula, evitando los reflejos u obstáculos para su correcta visión. Generalmente el lugar más apropiado es junto a la alfombra de corcho, de manera que los niños y niñas puedan sentarse en forma de U alrededor de la PDI.

La pizarra digital interactiva puede y debe convertirse en un poderoso recurso que acompañe al profesorado de infantil hacia un modelo educativo donde las TIC se incorporen paulatinamente y ocupen un lugar más preferente.

Qué podemos hacer con una PDI en Educación Infantil

Nada mejor que describir algunos modelos o ejemplos de prácticas educativas en las que juega un papel determinante el uso de la PDI. Tratamos con ello de que el lector visualice algunas de las actividades que nos permite la PDI.

  • Uso como pizarra convencional. Evidentemente, el uso más inmediato de la PDI es emplearla como soporte sustitutivo de la pizarra convencional, pero con un par de ventajas añadidas al usar un programa informático en lugar de una tiza: primero, porque disponemos de numerosas herramientas que hacen más atractiva y ágil la presentación de información (colores, marcadores, figuras, galería de imágenes, sonidos…), y en segundo lugar, porque todo lo que escribimos o anotemos en la PDI podemos guardarlo y recuperarlo en otro momentos, lo que nos permite recordar, revisar, modificar o ampliar lo que hemos escrito con anterioridad. Pensemos, por ejemplo, en la realización de murales, collage, grafomotricidad, lectura y escritura…

  • Soporte gráfico para trabajar el lenguaje oral. Las actividades para la prevención y el desarrollo del lenguaje oral tienen un magnífico complemento en la PDI. El empleo de imágenes –fotografías, secuencias temporales, dibujos, pictogramas– nos abre muchas posibilidades para trabajar de forma colectiva las habilidades metafonológicas: construcción de frases, segmentación silábica y de frases, construcción de cuentos colectivos de forma oral, trabajo con poesías y trabalenguas, etc.

  • Apoyo a contenidos del currículo. Usar la PDI para ilustrar y complementar la enseñanza de contenidos. En la red disponemos de infinidad de recursos que nos ayudan a enseñar de forma más clara, real y motivadora cualquier contenido. Nos referimos al uso de videos, podcast, imágenes, infografías, archivos flash… Como ejemplo, basta imaginar cómo podemos ver un vídeo de una erupción volcánica, proyectar una simulación sobre los dinosaurios, ver imágenes reales de la localidad (edificios, plazas, calles…), escuchar una canción o un audiocuento, usar imágenes para encontrar formas geométricas, contar elementos, leer rótulos… Internet es una privilegiada fuente de información, que no podemos desaprovechar.

  • Realización de ejercicios o actividades interactivas. Existen numerosos contenidos educativos digitales disponibles en la web con actividades TIC relacionadas con el currículo de Educación Infantil. Estas actividades estimulan el aprendizaje de los pequeños por sus características multimedia, interactivas y lúdicas. En la PDI mostramos la forma de completar las actividades para que después las realicen por turnos los niños y niñas. Aunque existen numerosos blogs o web educativas con recopilaciones de recursos TIC, me permito recomendar el proyecto RED 37 (http://eduactiva.es). Se trata de una selección de recursos educativos digitales para niños entre 3 y 7 años realizada por el autor de este artículo siguiendo criterios de calidad, sencillez y adecuación al currículo. Estos recursos TIC se han agrupado en áreas o ámbitos: identidad y autonomía, entorno, lectoescritura, matemáticas, método Doman, cuentos… De cada una de las aplicaciones TIC seleccionadas se muestra una imagen y una breve descripción sobre sus posibilidades didácticas. Además de la versión online, existe una versión offline –en DVD- que permite utilizar los recursos a cualquier usuario sin necesidad de conexión a internet.

  • Comunicaciones colectivas on-line. Con el soporte de la PDI podemos establecer diferentes cauces de comunicación online de forma sincrónica o diacrónica (Skype, email…) con aulas de infantil de otros centros o con familiares de los propios niños. Videoconferencias, correspondencia a través del correo electrónico, intercambio de fotografías, etc.

  • Incorporar la actualidad en el aula: La conexión a internet nos abre una ventana al mundo exterior y a la actualidad a la que tantas veces permanecen ajenos nuestros alumnos. La mayoría de cadenas de TV y radio disponen de páginas web donde podemos localizar emisiones de los diferentes programas de TV o radio: entrevistas, reportajes, noticias… Basándonos en vídeos, imágenes y sonido podemos comentar noticias de actualidad, ampliar información sobre una noticia o un fenómeno, localizar los lugares, debatir… Se trata en definitiva de relacionar la actualidad con el currículo o de que la actualidad sea fuente de debate.

  • Visitar los espacios web del aula: Cada vez es más numeroso el profesorado de infantil que cuenta con un blog docente o de aula. En la PDI podemos consultar los artículos publicados, las fotografías de las actividades realizadas, ver las producciones de los niños y niñas, leer los comentarios de los seguidores, visitar los enlaces o vínculos sugeridos, etc.

  • La PDI es un complemento perfecto para trabajar de forma intencional las actividades previas y posteriores a una salida.

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Actividades previas: búsqueda de información sobre los lugares que va a visitarse, recorrido, imágenes…

Actividades posteriores: elaboración de un álbum fotográfico, producciones de los niños y niñas, visionado de vídeo…

  • Soporte para el registro. Por ejemplo, para completar un calendario mensual con los símbolos del tiempo atmosférico. De la misma forma que hacemos en paneles o cartulinas, en la PDI podemos registrar y “guardar” cualquier acontecimiento o rutina: asistencia a clase, registro de actividades mediante texto y fotografías, (actividades especiales, salidas, celebraciones…), cumpleaños de los niños y niñas, gráficos de datos diversos, etc. Al finalizar cada curso disponemos de una excelente memoria anual de lo vivido durante.

  • Aprendizaje de los procesos del ordenador: Usando la PDI podemos centrar la atención de nuestros alumnos para mostrar los pasos que hay que seguir en el ordenador para realizar procesos concretos: como abrir una aplicación, como usar una herramienta, instrucciones para manejar una aplicación interactiva… No se trata de enseñar informática, sino de explicar procesos sencillos e invitar a los alumnos a que repitan estas acciones y comprueben que obtienen los mismos resultados.

En definitiva, estamos convencidos de que la incorporación de la PDI en las aulas de Educación Infantil no es un lujo ni un capricho. Más aún, esta poderosa multiherramienta educativa puede provocar un avance cualitativo importante hacia nuevas formas de trabajar perfectamente asumibles por un colectivo que de forma mayoritaria ha demostrado estar abierto y receptivo a la innovación. Puesto que parece improbable que la administración dote a las aulas de infantil de pizarras digitales, animo desde aquí a todo el profesorado de infantil para que con imaginación y persistencia reivindique en todos los ámbitos este recurso tecnológico que le puede ofrecer experiencias muy enriquecedoras.

Materiales en la web:

  • Marques Graells, Pere. Propuestas de uso didáctico con la pizarra digital y la PDI. 2008 (última revisión abril 2009)

http://www.peremarques.net/propuest.htm

  • Gallego, Domingo y Dulac, José. Informe final del Iberian research project. Madrid 2006.

http://tecnologiaedu.us.es/dipro2/images/stories/M4/PDF/pdf_6/page_01.htm

  • Santos Arévalo, Miguel. La Pizarra Interactiva: una oportunidad irrenunciable. Revista digital educativa: “Enclave Docente” nº 2. Marzo 2011. (páginas 5-9)

http://www.enclavedocente.es/?p=165

  • Santos Arévalo, Miguel. Proyecto RED 37 (Recursos Educativos Digitales para niños entre 3 y 7 años). Junio 2011.

http://www.eduactiva.es/