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Innovando con el I Mercado de Otoño

Autoras:

Purificación Millán Montilla

Mª Isabel Jurado Rubio

Otilia Mª Guzmán Moral

Resumen

Actividad realizada en el CEIP Santos Mártires de Córdoba durante el curso 2011-12, está dirigida a alumnos y alumnas de 3, 4 y 5 años de educación Infantil para celebrar la llegada del otoño, conocer y degustar los frutos propios de esta estación y valorar los importantes beneficios que reportan a nuestra salud.

 

 

Justificación

Durante la etapa infantil es habitual celebrar en los colegios diferentes actividades para festejar la llegada del otoño. En nuestro colegio, en cursos anteriores, organizábamos una degustación de frutos de otoño. Tradicionalmente los niños y niñas venían disfrazados con algún traje realizado por las familias con motivos propios de esta estación. Además, invitábamos a algunos padres y madres a colaborar en la preparación de todo lo necesario (montaje de mesas, pelado y troceado de las frutas…)

Pero, cuando terminaba el día de la celebración, siempre acabábamos con la sensación de que no habíamos cubierto las expectativas de las familias, y que los niños y las niñas no habían disfrutado lo suficiente. Al finalizar la jornada, las maestras nos reuníamos para valorar la actividad y siempre coincidíamos en comentar que nuestros alumnos no eran los verdaderos protagonistas de esta actividad y que las familias no parecían satisfechas, porque siempre nos pedían involucrarse más y no ser meros observadores.

También habría que aclarar que los padres y madres de nuestro alumnado están muy habituados a participar y a colaborar activamente en las actividades que surgen en nuestras aulas, gracias sobre todo a los Proyectos de Trabajo en los que sus hijos e hijas participan constantemente a lo largo de cada curso escolar.

Por todas estas razones, y después de que una de las compañeras de nuestro equipo nos presentara una actividad realizada en su colegio el año anterior, llamada Las frutas llegan al cole, dimos un giro radical a la forma de festejar el otoño.

Teníamos claro que había que conseguir que:

  • Todos los miembros participaran activamente.

  • Los niños y niñas fueran los principales protagonistas.

  • Los padres, madres, abuelos, tías y demás familiares no solamente colaboraran, sino que su papel fuera imprescindible.

  • Todos y cada uno de ellos tuvieran la libertad necesaria para imaginar, para crear, para mostrar sus habilidades: organizando, pintando, decorando, cocinando, diseñando (carteles, puestos, recetas, indumentaria, distintivos…).

Así es como surgió la idea de celebrar en el CEIP Santos Mártires de Córdoba, el I Mercado de Otoño.

Objetivos

  • Reconocer frutos típicos del otoño y sus características.

  • Diferenciar entre frutos secos y frutos carnosos.

  • Reconocer y discriminar por su color, forma y sabor diferentes cítricos (naranja, mandarina, limón, pomelo…).

  • Observar y experimentar cómo se transforma la naranja en zumo y degustarlo.

  • Conocer y degustar productos elaborados a partir de frutos de otoño (dulce de membrillo, crema de castañas, pastel de batata…).

  • Ampliar el vocabulario referido al otoño.

  • Participar gradualmente en actividades grupales.

  • Fomentar la participación de las familias en el Centro.

  • Participar en la compra-venta de productos.

  • Usar el lenguaje para expresar gustos y preferencias.

  • Utilizar los tiques de degustación como vehículo de cambio.

  • Conocer la procedencia de las frutas y sus puntos de venta.

  • Construir y asimilar unas reglas para participar en la compra-venta de productos.

  • Realizar observaciones previas que despierten su interés y curiosidad por participar en el mercado.

  • Mostrar actitudes de respeto hacia los demás y hacia uno mismo.

  • Utilizar el lenguaje para poner en práctica procesos de razonamiento lógico.

Contenidos

  • Las frutas: tipos, colores, sabores, texturas, tamaños, olores.

  • Frutos secos y carnosos.

  • Los cítricos y sus derivados: zumos de naranja y pomelo.

  • El origen de las frutas. Productos elaborados a partir de ellas.

  • Interés por el trabajo en grupo.

  • Valoración de la implicación familiar en el desarrollo del mercado.

  • Manejo de tiques de degustación.

  • Aplicación de reglas de juego para poder participar en la compra-venta de productos.

  • Representación y caracterización de juegos simbólicos.

  • Exploración y observación del mercado de otoño.

  • Hábitos saludables de alimentación.

  • Actitud de respeto hacía uno mismo y los demás.

  • Interpretación de imágenes y de códigos escritos.

  • Uso del lenguaje como instrumento de expresión oral.

Desarrollo de la práctica educativa

En reuniones previas decidimos entre todos los participantes, que cada clase de Infantil se dividiría en cinco grupos (formados por padres o madres) que tenían que montar los siguientes puestos:

  • Castañas asadas.

  • Zumo de naranja y cítricos.

  • Frutos secos.

  • Frutos carnosos.

  • Productos elaborados (membrillo, batata, miel…).

Los encargados de formar los grupos de padres y madres, ponerlos en contacto, repartir funciones entre ellos, coordinarlos…fueron los delegados y delegadas representantes de cada clase.

Los lunes por la tarde organizamos en el colegio, talleres de padres y madres para que diseñaran y prepararan la decoración de cada uno de los puestos. Se puso a su disposición el material fungible que tenemos en las aulas (papel continuo, cartulinas, pinturas, ceras, pegamento, tijeras…). No se les dio ninguna consigna de cómo tenían que hacerlo, únicamente se les ofreció el mobiliario de las clases y el material de psicomotricidad (picas, cuerdas, ladrillos…) para el montaje de los puestos.

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Organizamos patrullas de niños y niñas dirigidas por un padre o madre de cada grupo. El papel de los encargados de las patrullas era hacer una visita guiada por el mercado para observar los diferentes puestos, comentar su decoración, los productos que vendían, su ubicación, y posteriormente llevarlos a comprar. No es necesario precisar que tenían que mantener bajo control a sus integrantes en todo momento. Para facilitarles la tarea, cada niño y niña llevaba una pegatina con su nombre y un distintivo de la patrulla.

Con la finalidad de hacer el mercado más operativo y poder calcular las cantidades de frutas que se iban a necesitar, decidimos que las patrullas de cada clase fuesen a comprar a los puestos organizados por los padres y madres de su clase. De esta manera y como en nuestro Centro tenemos una unidad por cada nivel, es decir, una clase de 3 años, una de cuatro años y otra de 5 años, el mercado quedó compuesto por 15 puestos en total. Habiendo por tanto, un puesto de cada especialidad que pudiera ofrecer sus productos a los niños y niñas de cada clase.

Una vez realizado todo el montaje previsto, se inauguró por megafonía la celebración del I Mercado de otoño, se dio la bienvenida a todos los participantes, y se amenizó la jornada con música propia de la estación.

Como vehículo de canje se utilizaron los tiques de degustación que las maestras diseñamos, imprimimos y plastificamos para poder utilizarlos en posteriores ocasiones. Para realizar la compra, los encargados de las patrullas repartían previamente los tiques entre los pequeños. Una vez elegido el puesto, cada uno decidía en ese momento el producto que quería comprar para su degustación.

Finalizadas las compras en los puestos preestablecidos, las patrullas podían visitar el resto del mercado y seguir probando las diferentes frutas, tartas, cremas y demás productos que se ofrecían en los restantes puestos. Posteriormente, los encargados de las patrullas devolvían los grupos de niños y niñas a su clase correspondiente, donde cada tutora se hacía cargo de su alumnado.

Reunidos en asamblea, cada grupo de alumnos y alumnas analizó la actividad y juntos reflexionamos sobre algunos aspectos: las preferencias de las frutas probadas, las diferentes texturas y sabores, los productos elaborados a partir de otros frutos…

Después plasmaron sus vivencias en dibujos de expresión libre, donde intentaron recoger las sensaciones experimentadas por cada uno de ellos.

Mientras tanto, y para concluir la actividad, invitamos al resto de los cursos de Primaria de nuestro colegio a visitar el mercado y a degustar lo que quedaba aún en los puestos.

Materiales, espacio y tiempo

El montaje se realizó en la pista deportiva de nuestro colegio. Para los puestos se utilizó el mobiliario de las clases de Infantil, con el fin de que quedaran a la altura de los alumnos y alumnas de esta edad.

Tuvo una duración aproximada de dos horas y media, incluyendo el periodo de montaje y desmontaje de todo lo necesario. Toda esta tarea fue realizada enteramente por los familiares, así como la limpieza del recinto para su posterior utilización.

Se procuraron los puntos de luz necesarios para las exprimidoras de zumo, castañeras y demás pequeños electrodomésticos.

Los talleres de padres y madres necesitaron solamente dos sesiones de dos horas de duración aproximadamente. El día de antes los puestos se quedaron completamente montados en las clases para agilizar todo el proceso.

La coordinación, diseño general de la actividad y supervisión de todas las actuaciones, fue realizada por el equipo de Infantil del centro.

Lo celebramos haciéndolo coincidir con el Día Universal del Niño (20 de Noviembre) aunque por imposibilidad de calendario durante el curso 2011-12 se hizo el viernes 18 de Noviembre.

Conclusiones

Esta experiencia educativa resultó muy gratificante tanto para las familias como para el colegio. Por primera vez, sentimos que en esta celebración los verdaderos protagonistas habían sido los niños y las niñas, que disfrutaron comprando y degustando todo tipo de frutas de diferente textura y sabor. Además pudieron, conocer la fruta de forma experimental (las naranjas que se transforman en zumo, los membrillos en dulce de membrillo), respetar normas de organización (esperar su turno a la hora de comprar en los puestos), utilizar los tiques como herramientas de canje, verbalizar sus gustos y preferencias en el momento de la compra. De igual manera, se consiguió que las familias desempeñaran un papel fundamental, y se sintieran parte importante en la preparación, desarrollo y finalización de la actividad.

Como toda experiencia, tiene aspectos mejorables. Entre ellos habría que destacar el factor tiempo, que nos limitó en gran medida. Esta cuestión es difícil de solventar, sobre todo porque al utilizar un espacio común, como es la pista deportiva, es inevitable interferir en el normal desarrollo de las actividades lectivas del resto del colegio.

También observamos que habría que seleccionar mejor a los encargados de las patrullas, que deben ser personas más cercanas al alumnado, que los conozcan y que tengan cierta habilidad para organizarlos y dirigirlos.

Habría que mejorar la calidad de los distintivos que llevaban los niños y niñas, para que sean más duraderos, no se desprendan y se pierdan.

Al final de la celebración también tuvimos un invitado excepcional, el señor otoño, que nos regaló una lluvia imprevista obligándonos a recoger a toda velocidad. Quizás deberíamos plantearnos el día de la celebración y adelantarlo a finales de octubre, pero esto tampoco nos garantiza que vaya a hacer mejor tiempo.

Entre lo más relevante de esta experiencia habría que destacar la colaboración familia-escuela. Los padres y madres demostraron en todo momento un gran interés. Nos encantó la participación de muchos abuelos y abuelas que aportaron una gran dosis de ilusión. Entre todos pusieron mucho esmero en la ambientación de los puestos, llevando incluso los útiles necesarios para la elaboración de recetas artesanas. También nos sorprendió la creatividad de la que hicieron gala los familiares, así como de la indumentaria que llevaban las dependientas y la cuidada presentación de los platos. Fue una experiencia muy enriquecedora que hizo que todos, mayores y pequeños, nos divirtiéramos y al mismo tiempo aprendiéramos.

Durante este curso 2012-13 vamos a celebrar el II Mercado de otoño, el Martes 20 de Noviembre. En esta ocasión vamos a contar con la participación del primer ciclo de Primaria, con lo que este año serán 25 puestos en total. Los padres y madres del alumnado están ya prácticamente organizados: el primer lunes de noviembre tendremos reunión con los delegadosy delegadas de cada clase para ultimar detalles y los demás lunes, hasta el día de la celebración, funcionarán los talleres de padres y madres para preparar los carteles y la decoración de los puestos.

Esperamos que esta experiencia anime a muchos de vosotros a celebrar en vuestros colegios un mercado similar, que os aporte tanto como a nosotras.

En la siguiente presentación podéis ver el I Mercado de otoño.

Deseamos que os guste.

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